Reconocer emociones, en los demás
y en nosotros mismos, es importante para nuestro bienestar ya que una vez
identificadas podemos intervenir por ejemplo para evitar situaciones conflictivas. Además
nos sirve para relacionarnos con los demás y darnos cuenta si alguien necesita
ayuda o se siente mal.
En clase hicimos una lectura de
un texto y un pequeño juego de teatro que contaba la historia de una niña nueva
en una escuela, y como logró integrarse en el grupo a pesar de su timidez.
Reflexionamos sobre el tema y nos preguntamos: ¿cómo se siente la niña?, ¿cómo
me sentiría yo en su lugar? Aprendimos que podemos conectar con la otra persona
preguntándole cómo se siente y si podemos ayudarle.
Durante esa semana vimos un bonito corto sobre este tema y que a continuación os dejamos para visualizarlo y comentarlo en familia.
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